NUEVA YORK._ Varios bebés de inmigrantes dominicanas radicadas en Pensilvania, fueron víctimas de los diabólicos abortos en la Clínica del Terror donde el doctor Gustavo P. Gosnell, los asesinaba con tijeras, cortándoles la médula espinal, cuando apenas tenían 6, 7 y 8 meses en el vientre de sus madres.
Gosnell fue arrestado por las autoridades de Pensilvania y acusado de homicidios contra al menos siete infantes que estaban por nacer, dijeron los fiscales ayer.
El periódico Philadelphia Enquirer informó que entre las víctimas hay mujeres inmigrantes algunas de ellas dominicanas, aunque las autoridades no las identificaron por razones legales. El médico de 69 años de edad y del que los fiscales sostienen, ganó millones al frente de su clínica fue apresado luego de que un Gran Jurado lo acusara por los infanticidios.
Desde el año pasado, cuando comenzó la investigación se le canceló la licencia médica, después que el Departamento de Salud, determinó que su consultorio representaba un gran peligro para el público.
El galeno se declaró “no culpable” en la corte. Una de las mujeres que abortó con el acusado – Karnamaya Morgan de 41 años de edad – murió el 20 de noviembre del 2009 luego de recibir una sobredosis de anestésicos prescritos por el galeno. Junto al doctor Gosnell, la policía arrestó a su esposa y ocho empleados de la clínica.
Bolsas plásticas conteniendo los restos de los fetos, fueron escondidas en diferentes sitios del edificio en el que operaba la clínica. El doctor Gosnell, raras veces iba al lugar para supervisar y dirigir las cirugías, mientras sus empleados y esposa hacían las operaciones.
Entre los empleados, había una adolescente sin ninguna experiencia ni formación en el procedimiento de aborto y habitualmente inyectaba sedantes a mujeres que iban a hacerse abortos ilegales tardíos. La clínica también vendió ilegalmente miles de recetas para el medicamento OxyContin y otros narcóticos.
El Fiscal de Distrito Seth Williams dijo que es consciente que el aborto es un tema “caliente”, pero como fiscal su trabajo es llevar ante la ley a todo el que la viole. “Un médico que a sabiendas y sistemáticamente maltrata a pacientes femeninas al punto de que una de ellas murió bajo su responsabilidad, comete asesinato”, añadió Williams.
“Un médico que corta la espina dorsal de los bebés, las arterias de la columna vertebral y la respiración a los bebés que podrían sobrevivir con buena atención médica, también es un asesinato”, agregó el funcionario judicial.
Además del médico, fueron acusados su esposa Lynda Williams,, Sherry East,Adrienne Moton, Massof Steven, Elizabeth O´Neill, Tina Baldwin, Pearl Gosnell y Maddline Joe.

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