25.1.11

Miles de personas se despiden en Chiapas del obispo de los indígenas

En medio de un prolongado aplauso y del tañir de las campanas, miles de personas recibieron la madrugada de este martes en la Catedral de la Paz de San Cristóbal de las Casas los restos del obispo mexicano Samuel Ruiz, ex mediador entre el gobierno y la guerrilla zapatista, en el estado de Chiapas.

Hace 51 años exactamente, un 25 de enero, el religioso fallecido el lunes a los 86 años en Ciudad de México se convirtió en el primer obispo de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas.

El sacerdote Eugenio Álvarez, que lo vio llegar a Chiapas hace medio siglo, dijo que Ruiz García había pedido estar el día de hoy en San Cristobal para celebrar con los indígenas el aniversario de su ordenación. Pero su salud se había agravado en los últimos días.

"Don Samuel pidió venir para este día 25 de enero para celebrar con su gente sus 51 años de haber sido ordenado obispo. A mí me tocó recibirlo cuando llegó a esta catedral porque era el vicario de la diócesis", recordó el religioso.

Cientos de feligreses con flores en las manos, procedentes de municipios indígenas y mestizos, esperaban pacientes desde las siete de la tarde la llegada de la carroza fúnebre con el cuerpo ya sin vida del "Tatic" (papá), como era llamado Ruiz.

A escasos minutos de la una de la madrugada, un indígena tzotzil hizo sonar un caracol que anunciaba la llegada de una carroza fúnebre negra que se paró a un lado de la Catedral con el sencillo féretro de madera color café.

Seis hombres con el ataúd en hombros caminaron sobre una alfombra de flores blancas con una cruz en medio construida con pétalos de rosas guindas y blancas y con cientos de velas a los lados hasta llegar frente al altar mayor de la catedral, habilitada como capilla ardiente.

Fuera y dentro del templo, sede de la diócesis católica en la que Ruiz García sirvió como obispo 40 años, la gente aplaudía, lloraba y cantaba la canción "Amigo", del cantautor Roberto Carlos, mientras los obispos Felipe Arizmendi, Enrique Díaz y Raúl Vera, hacían el recibimiento de los restos mortales del prelado considerado el "obispo de los pobres".

"Tatic Samuel, tu ejemplo de vida nos acompaña para siempre", dice una manta que pende de uno de los muros del coro. "Tu lucha por la paz con justicia y dignidad, florece cada día entre nuestros corazones".

Durante la misa oficiada por tres de los obispos sucesores del más grande exponente de la teología de la liberación en México, el gobernador de Chiapas, Juan Sabines Guerrero y Luis H. Álvarez, representante del presidente de México, Felipe Calderón, permanecieron junto a ataúd.

Considerado el más grande defensor de los derechos de los indígenas del sur de México, Ruiz fue vitoreado por los cientos de indígenas y habitantes de San Cristóbal que abarrotaron la catedral.

Durante toda la noche la iglesia permaneció llena de personas que entraban y salían después de ofrecer los pésames a los familiares de monseñor Ruiz García y depositar flores y velas, como homenaje de despedida.

También algunas personas que formaron parte del grupo de detractores de Ruiz García, conocido como "los auténticos coletos", acudieron a la catedral durante la llegada de sus restos mortales.

Entrada la mañana de hoy, cientos de indígenas comenzaron a llegar procedentes de los 42 municipios que conforman la diócesis de San Cristóbal, para llorarle y rendir homenaje al que se convirtió en un incondicional defensor de sus derechos humanos.

Las honras fúnebres continuarán durante todo el día con misas a cada hora y mañana el cuerpo del obispo será sepultado en la cripta construida en la cabecera del altar mayor de la catedral.

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