Cinco de la tarde. Sin separarse de su familia y un doctor, Guilad Shalit ha vuelto a su casa de la localidad de Mizpe Hila. Tras una espera de varias horas y 1491 días de cautiverio en manos del grupo islamista Hamas, c esta pastoral localidad de la Galilea para darle una espectacular bienvenida. Escoltado como si fuera un jefe de Estado, Shalit se ha dado cuenta por fin que no es un soldado reservista sino todo un símbolo.
"Estoy muy emocionado. Pensé que estaría en esta situación muchos años más. No he visto a ninguna persona. Eché de menos a mi familia, eché de menos a encontrar personas… hablar con personas", con estas palabras el soldado israelí, delgado y muy debilitado físicamente, abandonó esta mañana el paso fronterizo de Egipto.
Al mismo tiempo, los primeros 477 presos (de un total de 1027) llegaron a Cisjordania y en la Franja de Gaza para participar en masivas ceremonias festivas y reencontrarse con sus familias tras su periodo en la prisión israelí.
El complejo juego a tres bandas (que no se profesan mucha confianza precisamente) se alargó tensas horas en las que Hamas e Israel, con la mediación de la Inteligencia egipcia, han completado el intercambio.
La vuelta de Shalit hace vibrar Israel
"Una de las misiones más complejas era devolver sano y salvo a nuestro soldado secuestrado a casa. Hoy podemos decir, misión cumplida", dijo posteriormente Netanyahu que explicó las razones del canje: "Salí en numerosas y peligrosas operaciones militares sabiendo que si caigo en cautiverio, el Gobierno israelí haría todo lo que estuviera en sus manos para devolverme a casa. Es lo que he hecho ahora".
En pocos segundos se produjo el reencuentro familiar que tanto esperaba Israel, un país que asume que ha liberado algunos de los responsables de los atentados más sangrientos desde los años 90.
El primer abrazo de Guilad con Noam sigue siendo emitido una y otra vez en las televisiones locales. Ante su indisposición en el vuelo de la frontera a la base y su débil situación con una clara desnutrición —según los expertos que le han visto— Shalit fue objeto de amplias revisiones médicas antes de viajar a su casa en el norte de Israel.
"Han sido muchos años pero siempre tuve la esperanza que iba a ser liberado", ha dicho Guilad.
Ajenos geográficamente pero muy cercanos, los vecinos de Mitzpe Hila festejan la vuelta del vecino más tímido y famoso. Del joven que, para su desgracia, ha puesto esta pequeña y pastoral localidad en el mapa mediático internacional.
Debido a su situación personal y a las familias de las victimas de los atentados de los presos liberados (280 con cadena perpetua) la localidad no ha organizado ninguna fiesta. Solo alegría, cánticos como "queremos a Guilad o bienvenido a casa". También muchas banderas israelíes con el slogan, "Qué bien que has vuelto a casa".
Euforia de Hamas y los presos
Hamas se presenta hoy, más que nunca, como el único movimiento palestino capaz de liberar presos y, como presumen su dirigente en el exterior, Jaled Mashal "hacer claudicar al enemigo sionista".
Centenares de palestinos se dieron cita en los puntos fronterizos de Rafah (Gaza) y Bitunia (Cisjordanua) por ver a sus familiares excarcelados. Especialmente los presos de Gaza que desde la captura de Shalit y la toma de control de Hamas de la franja —expulsando a los leales de Al Fatah— no han recibido visitas de sus familias.
"Seguiremos nuestra lucha hasta la liberación de todos los presos en las cárceles", han coincidido los lideres políticos y del brazo armado de Hamas. Asimismo, se ha dado a conocer el destino de los 40 presos destinados al exilio. Concretamente a tres países con buenas relaciones con Hamas: 15 a Qatar, 15 a Siria, 10 a Turquía.
La alegría también se da en las familias de los seis presos árabes israelíes. Como la anciana Jalima Yunes que tendrá en su casa a su marido, Sami (82) tras varias décadas en la cárcel por matar a un soldado en 1980. "Estoy muy contenta por todos los presos y también por la familia Shalit", ha dicho emocionada.

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