Solo el 37% de los estadounidenses cree que Barack Obama ganará un segundo mandato en las elecciones presidenciales de 2012. Cuando faltan trece meses para los comicios, el 55% de los ciudadanos piensa que el presidente perderá frente a un contendiente republicano.
En realidad, la opinión pública no se ha ilusionado hasta ahora con ninguno de los candidatos en las primarias republicanas, pero la crisis esconómica, con recortes presupuestarios y alto índice de paro, juega en contra de Obama.
El presidente estadounidense ha respondido a las cifras de la encuesta, publicada por el
«Washington Post» y la cadena «ABC», que ya está acostumbrado a no ser el favorito en una carrera electoral.
«Ser el desfavorecido no es nuevo para mí», declaró, en referencia a su triunfo sobre Hillary Clinton en las primarias demócratas de 2008 y su posterior victoria presidencial.
Obama se encuentra en un nivel de popularidad del 43%, un nivel bajo comparado con recientes presidentes que fueron reelegidos, pero al menos por encima del que tenía Jimmy Carter, el antecesor demócrata que solo logró un mandato.
Tampoco sale mal parado cuando se le compara individualmente con los principales candidatos republicanos: se impondría a Mitt Romney (47%-46%), a Nick Perry (49%-44%) y también a Christ Christie (46%-44%). El resto de aspirantes, como Michele Bachmann y Herman Cain quedan más por debajo, a pesar del avance sorpresa de este último.
El gobernador de New Jersey rechaza presentarse a las primarias
EMILI J. BLASCOCORRESPONSAL EN WASHINGTON
Las posibilidades de triunfo de Mitt Romney en las primarias republicanas se vieron reforzadas este martes tras el anuncio del gobernador de New Jersey, Chris Christie, de que no será candidato.
Christie había sido apremiado por sectores del Partido Republicano a buscar la nominación, pensando que su popularidad podría generar ilusión en una campaña que no está consiguiendo despertar entusiasmo en el electorado. «Ahora no es mi momento», proclamó Christie, dejando la puerta abierta a intentar ser presidenciable dentro de cuatro años.
Su corta experiencia ejecutiva -solo dos años como gobernador de New Jersey- acabó convenciéndole de que «no es tiempo de dejar cosas inacabadas».
De Christie, de 49 años, se valora su desparpajo, su carácter franco y su estilo directo. Hasta ahora al menos, un activo suyo ha sido no alinearse plenamente con ningún ala del Partido Republicano: es contrario al aborto y el matrimonio homosexual, lo que le aproxima a valores fundamentales de un amplio sector, pero al mismo tiempo se ha mostrado comprensivo con la inmigración ilegal y una mayor regulación de la venta de armas, lo que no provoca el entusiasmo de la mayoría republicana.
Ese carácter más moderado y central es compartido con Mitt Romney, a quien las encuestas han vuelto a situar al frente de los candidatos republicanos, después de que Nick Perry haya perdido terreno las últimas semanas por un arrojo excesivo en asuntos en los que luego ha tenido que ponerse a la defensiva.
Christie estaba urgido a una rápida decisión. Las primeras votaciones de las primarias se están adelantando al mes de enero y eso obliga a cada candidato a tener ya la maquinaria en marcha para la captación de fondos y el contacto con los votantes.