20.10.11

A Pleno Sol ....Ración de Pastel....... Por Manuel Hernández Villeta



Las principales organizaciones patronales, de repente, de sopetón, se han metido a ser voceras de causas sociales y de abanderadas de la solución de los problemas populares.


Puede haber buenas intenciones, pero también mucha hipocresía y ganas y deseos de lavar la cara.

Por lo menos, es la imagen que quieren presentar, como si quisieran presentar un nuevo rostro. En ocasiones, esos representantes empresariales son los culpables de muchos de los grandes males que tiene el país.

Hablan los empresarios de lo trascedental que es para el país que el cuatro por ciento del Presupuesto Nacional sea destinado a la educación.

De hecho, son estos  empresarios la punta de lanza de ese movimiento de color amarillo, y sus patrocinadores fundamentales. Mucha gente de buen corazón se une a las demandas, pero detrás de los organizadores resuella el empresariado.

Tanta bondad confunde.  El sector empresarial tiene paridad con el gobierno, en lo que se refiere a la educación, por ser dueño de los colegios privados.
En ese rengón englobamos a los religiosos, que también tienen colegios, pero por la forma en que cobran a los padres de los alumnos, no son representantes de Dios en ese rol, sino comerciantes.

Los colegios explotan a los estudiantes, cobran lo que les viene en gana, cambian los libros de texto todos los años, y nunca sus dueños, que son compañeros del sector empresarial, han dado justificaciones o tratado de mejorar la situación.

Por igual, los maestros que laboran en los colegios reciben salarios deprimidos, por debajo de los educadores del sector público. No tienen prestaciones, seguridad social y mucho menos planes de pensión.

Si a los empresarios tanto les duele el cuatro por ciento para la educación, podrían ir mejorando las condiciones en los colegos privados, que de hecho no van a ser tocados por el reajuste presupuestal.

El cuatro por ciento, aunque lo digan los empresarios, no va a solucionar el problema de la educación nacional, y esos fondos extras, únicamente servirán para ir a la despensa de los grandes inversionistas.

¿Cuándo ha protestado un empresario por qué se invierten mil millones de pesos en las Pruebas Nacionales?. ¿Cuándo un empresario ha protestado porque se cambian los libros de texto todos los años, y el gasto supera los 700 millones de pesos?.

¿Por què se aferran los empresarios al desayuno escolar?. No lo se, pero la inversión diaria de 16 millones de pesos puede ser la respuesta.

Hay que mejorar el sistema educativo nacional, con el cuatro por ciento o sin el. Lo más importante es optimizar los recursos y establecer control de todo el sistema de enseñanza.

Para el segmento empresarial únicamente existe la educación pública, la gratuita que ofrece el Estado, pero se olvida de que son dueños de la mitad del sistema, con los colegios privados.

Hay que tener más sinceridad y respeto al pueblo. Un segmento del empresariado con el cuatro por ciento lo único que busca es su ración del pastel.

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