Diferentes organismos internacionales de investigación
económica y representantes de la Iglesia Católica han señalado que son
preocupantes los cuadros de miseria que hay en la República Dominicana. Se
plantea que el diez por ciento de la población pasa hambre y vive en la pobreza
extrema. Son estadísticas que mueven mas que a la reflexión, a la ira y a reconocer
la impotencia.
